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En uno de los lugares más hermosos de las Islas Canarias, y en un enclave singular, junto al Parque Nacional de Timanfaya y cerca de las playas de Papagayo, al sur de la isla de Lanzarote, frente al Valle Fenauso, en el año 1825, un hacendado construyó la que sería su residencia estival, una casona rústica y noble, representativa de la pureza de líneas que caracterizaba la arquitectura lanzaroteña de aquellos tiempos. 8 preciosas habitaciones que disponen de gran amplitud y confort. Equipadas con TV Satelite, baño completo, Albornoz, Teléfono y Caja Fuerte. Todas ellas han sido nominadas con enclaves geográficos del Valle Fenauso, que pueden divisarse desde el hotel. En su interior se recrea el arte del Renacimiento Italiano y de los pintores españoles de la Escuela de Roma. El artista Germán Carrégalo ha querido rendir homenaje al siglo en el que la casa se construyó configurando en sus interiores una gran muestra de las artes decorativas. Todo el mobiliario que compone el hotel: camas, doseles, armarios, espejos, lámparas y cuadros, junto con las pinturas que decoran los techos de todas las habitaciones superiores, constituyen un gran conjunto armónico que contrasta con la arquitectura tradicional canaria, así como con el medio salvaje y volcánico del entorno. Completan las instalaciones el Restaurante-Bodega, la piscina climatizada y jacuzzi y la galería de arte.
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