Otra forma de visitar Escocia.
Hace meses publicamos un Post, hablando de 2009 como un año especial para visitar Escocia. 2009 está ya muy avanzado, pero sigue siendo un destino muy demandado y son muchos los motivos.
Hoy os voy a dar un motivo más para que os pongáis ya en marcha en la preparación de vuestro viaje a Escocia.
Se trata de un lugar perfecto para los que buscan la libertad, un lugar cargado de historia, leyendas e inmensos paisajes. En el otoño, los bosques y colinas de los paisajes de Escocia se transforman y se visten de colores increibles.

Nada mejor para todos aquellos amantes de la bicicleta que creen que no existe forma mejor para conocer un País: pedalear para disfrutar de los paisajes y de la gente.
Escocia, cuenta con una red nacional de rutas ciclísticas muy bien organizadas. Es un país muy recomendable para viajar en bicicleta, ya que los desniveles no son muy exagerados, aunque el gran respeto por el medio, en la construcción de carreteras, provoca rampas que alcanzan a veces desniveles de hasta un 25% (señalizados con carteles negros en forma de dos flechas muy juntas).
Existen unas 147 rutas ciclísticas con todas los niveles de dificultad. Además es muy fácil encontrar alojamiento en Escocia.

En las tierras altas los pueblos son pequeños y están bastante separados entre sí, aunque la distancia nunca es tanta como para no poder cubrirla en una jornada de pedaleo. Edimburgo también está perfectamente adaptada a las bicicletas. Las puedes subir a los trenes, aunque en algunos posiblemente deberás pagar suplemento.
Si lo de pedalear es lo tuyo, puedes planificar tu ruta ya desde casa, con la ayuda de Cycling Scotland, y aprovechar una de las mejores formas que hay para explorar este fantástico país.








