Berlín para los peques
Hay pocas ciudades en el mundo que pueden presumir de la notoriedad de Berlín: una ciudad que nunca duerme, con una vida muy intensa (dicen que tienen lugar en esta ciudad más de 1500 eventos cada día!!!), y ese aire cosmopolita sin iguales que le confieren los miles de turistas que llegan de cada rincón del planeta.
Eso hace difícil pensar en Berlín como un destino para niños, pero enseguida os demuestro como puede resultar sencillo.

Berlín es una metrópoli verde, donde sobran los parques para niños y las aceras son anchas y cómodas para moverse con los carritos. Además de los lugares para el entretenimiento diario, la ciudad ofrece muchos lugares especiales:
Sin falta, hay que empezar por el Zoo. Localizado en el centro de la capital, el recinto posee animales de todo tipo, pero todos se quedan atrás en niveles de popularidad ante el oso Knut. Hay un tour exclusivo para él y en la tienda podéis encontrar todo tipo de souvenir con la figura del osito.
Después es el turno de Legoland. Te recibe una girafa gigante en el interior del Sony center de Potsdamer Platz. Un cine 4D, un castillo medioeval donde vive un dragón, un tour porla fábrica, reconstrucciones de los lugares más famosos de Berlín: hay que contar para esta visita con un mínimo de dos horas.
Si vuestro hijo está en pleno de su ‘fase del porqué’, este es el sitio donde podéis descansar…y ellos encontrar todas las respuestas: la sección Spectrum del Deutsches Technikmuseum. 250 experimentos para hacer y ver.
Para aprender algo más, esta vez de historia, ppodéis visitar un pueblo medioeval.
Pues creo que ya ha quedado claro que Berlín es la ciudad ideal para una escapada, para miles de actividades y para todos los públicos…también para los niños!!
Pensad que incluso existe un pequeño hostal, donde un grupo de chicos menores de 18 años lleva toda la gestión: decoración, recepción de los huéspedes, administración…
…pero bueno, la oferta de Hoteles en Berlín, también es para todos!













